Testigo de la Verdad
Marcel Lafebvre nació en Tourcoing, una ciudad francesa cercana a la frontera belga, el 29 de noviembre de 1905. Hijo de un matrimonio piadoso formado por un fabricante textil llamado René Lefebvre y su mujer Gabrielle, Marcel es el tercero de ocho hermanos, cinco de los cuales entraron en religión:4 René y Marcel, con los padres espiritantos, Jeanne, en las religiosas reparadoras, Bernadette, futura fundadora de la hermanas de la Hermandad San Pío X y Christiane con el carmelo reformado.
Marcel cursó estudios en el Colegio del Sagrado Corazón de Tourcoing. Padeció la invasión alemana de su ciudad durante la Primera Guerra Mundial. Su padre debió huir en 1915 por ayudar a los prisioneros ingleses y franceses a pasar las líneas, por lo que la familia sufrió mucho su ausencia agravada con la escasez de bienes básicos.
Cursó sus estudios de Filosofía y Teología en la Pontificia Universidad Gregoriana de Roma. Fue ordenado sacerdote en 1929 por Achille Liénart, arzobispo de Lille. Habiendo madurado en él la idea misionera y siguiendo los pasos de su hermano René, se unió a la Congregación del Espíritu Santo. Tras su noviciado, de solo un año de duración, hizo su profesión religiosa el 8 de septiembre de 1932. Posteriormente fue enviado a África, más concretamente a Gabón, donde se desempeñó como misionero en diversos lugares.
En 1939 regresó a Francia, pero durante el trayecto se declaró la Segunda Guerra Mundial. Al poco de desembarcar fue movilizado y enviado, esta vez como soldado, a África. Así con el tiempo justo para despedirse de su padre, al que no volvería a ver: arrestado en abril de 1942 por pasar información a Gran Bretaña, murió en el campo de concentración de Sonnenburg.
Pío XII lo nombró obispo de Dakar, cargo que ejerció entre 1948 y 1962. El mismo Pio XII lo elevó posteriormente al rango de arzobispo y lo designó legado apostólico para toda el África francófona. A la muerte de Pío XII cesó como legado apostólico conservando el arzobispado de Dakar. Con motivo de la promoción del clero nativo que impulsó Pío XII, Lefebvre dejó la cátedra de Dakar a su discípulo Hyacinthe Thiandoum. Las presiones de los obispos y cardenales franceses obligaron al papa Juan XXIII a dar a Lefebvre una pequeña diócesis[cita requerida], la diócesis de Tulle, en lugar de un arzobispado aunque reconociéndole su dignidad de arzobispo. Las otras condiciones fueron que no podía pertenecer a la asamblea de los cardenales y arzobispos franceses (germen de la futura Conferencia de obispos de Francia) y que estas condiciones no creasen un precedente o una costumbre para los futuros obispos de Francia.5
Concilio Vaticano II[editar]
En calidad de superior general de los Padres Espiritanos, fue llamado por Juan XXIII para formar parte de la Comisión Central Preparatoria del Concilio Vaticano II.
El arzobispo Lefebvre fue uno de los padres conciliares y pudo constatar lo conflictivas que estaban siendo sus sesiones. Fue uno de los prelados que se agruparon para oponerse a las ideas consideradas extremistas de la alianza de obispos centroeuropeos.6 Fundó junto a Don Antonio de Castro-Mayer, obispo de Campos (Brasil), Geraldo Proença Sigaud, obispo de Diamantina (Brasil) y Carli, obispo de Segni (Italia) el Cœtus Internationalis Patrum, al que se adhirieron 250 obispos, con el objeto de defender en el aula conciliar la doctrina y disciplina tradicional de la Iglesia. Esto le valió la oposición y enemistad con los obispos franceses y alemanes.
Después de renunciar a su cargo de superior general de su congregación en 1968 y a iniciativa de un grupo de seminaristas descontentos con la orientación que habían tomado los seminarios a los que concurrían, en particular, el Seminario Francés de Roma, a cargo de los Padres Espiritanos, fundó en 1970 en Friburgo (Suiza), con la autorización del obispo del lugar, François Charrière, la Fraternidad Sacerdotal San Pío X. La casa de formación que primero funcionó en la Rue de la Vignettaz fue posteriormente trasladada a Écône (cantón del Vales, Suiza), donde la congregación tiene su principal instituto de formación sacerdotal.
Eligió para su organización sacerdotal el nombre del papa San Pío X, por haber sido este pontífice el que en su encíclica Pascendi condenó el «error del modernismo» propugnado desde finales del siglo XIX por algunos católicos que ponían todas las religiones en pie de igualdad mediante un sofisticado razonamiento teológico.7

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